domingo, 5 de octubre de 2008

5. La linterna mágica de Kirkbride

En la anterior entrada decíamos que era un inglés a quien se ha considerado como el padre de la fotografía psiquiátrica, aunque ya avisamos que hay quien no está muy de acuerdo con esta afirmación. Eso es lo que rebaten algunos pobladores del Nuevo Mundo para dejar bien alto su propio pabellón, como si de unas olimpiadas de a ver quien es el primero se tratara.

Al menos así lo defiende Stanley B. Burns, uno de los más importantes coleccionistas y conocedores de la historia de la fotografía médica. En uno de los artículos que publicó en el New York State Journal of Medicine en 1980 sobre historia de la fotografía médica en América escribe: “No fueron los psiquiatras europeos quienes primero utilizaron la fotografía con fines terapéuticos. Una vez más fue América quien marcó el camino. Tan temprano como en 1849 Thomas Store Kirkbride, M.D. (1809-1883), el progresista e innovador médico a cargo del hospital mental de Pennsylvania, utilizó la recientemente inventadas trasparencias fotográficas para la linterna mágica como parte del tratamiento y programa recreativo de sus pacientes. Su utilización de la fotografía no fue casual sino parte deliberada de su programa de tratamiento Moral”.


Ejemplo de Linterna Mágica y transparencias pintadas a mano

El Tratamiento Moral de la enfermedad mental se basó en cuidados humanizados de tipo psicosocial y disciplina moral. Nacido en el S. XVIII y desarrollado en el XIX, el movimiento se asocia con la reforma y desarrollo del sistema asilar en occidente. Para el S.XX empezó a declinar debido a la masificación, mala praxis institucional y preponderancia de modelos biomédicos. En Estados Unidos fue Benjamín Rush (1745-1813) el primer defensor del modelo, aconsejando el reclutamiento de personal sensible que pudiera acercarse a los pacientes a quienes habrían de distraer a través de charlas, lecturas y paseos, recomendando a los médicos dar pequeños regalos a sus pacientes.

Kirkbride se ocupó el Pennsylvania Hospital for the Insane a partir de 1840. En 1844 convocó a 13 superintendentes de diferentes manicomios poniendo la primera piedra para la fundación de lo que llegó a convertirse en la Asociación Psiquiátrica Americana, la primera sociedad para una subespecialidad médica en ese país. Autor de "On the Construction, Organization and General Arrangements of Hospitals for the Insane", en esta obra expone los fundamentos de lo que vendrá a llamarse el Plan Kirkbride que inspira la construcción de imponentes edificios asilares a lo largo del país.


Resumen de la visita de E.R. Hutchins al manicomio Kirkbride, publicado en 1866 en el Boston Medical and Surgical Journal. En ella se relatan las maravillosas instalaciones y recursos disponibles para el entretenimiento, como los 20 pianos (incluido el primero utilizado en un manicomio americano) o la linterna mágica y su "aparato de hidroxi-oxígeno" con imágenes de 5,5 metros de diámetro.

Para Kirkbride, el hospital debía de mostrarse agradable e incluso bonito, con jardines y áreas de esparcimiento que contribuyeran a generar un ambiente de confianza y apoyo. Cuando se pudiera el paciente tendría que ocuparse en alguna actividad, programándose otras diversas para el tiempo libre del atardecer, como las proyecciones de trasparencias con la linterna mágica. Estas proyecciones se iniciaron en el invierno de1843, primero con imágenes pintadas a mano, para añadirse diapositivas fotográficas sobre cristal a partir de 1849. Las imágenes, denominadas hialotipos y patentadas por los pioneros hermanos Langenheims, fueron un entretenimiento muy popular en todo el mundo en décadas posteriores, pero disfrutadas mucho antes intramuros del manicomio, que también fue fotografiado así como muchos de sus eventos y actividades por los Langenheims.



Sala de proyección. Al fondo, sobre una mesa la linterna mágica.


Enfermeras practicando ejercicios calisténicos

Carrito para paseos


Muchas de las sesiones terminaban con alguna imagen humorística, como esta composición en la que aparece uno de los hermanos Langenheim.

Temas de las colecciones que se conservan. Cualquier sujeto o tema podía ser proyectado, excepto imágenes de fantasmas (para no asustar o dar alas a la fantasía...) o de los propios pacientes (por privacidad y confidencialidad) . Tabla tomada de B. Haller y R. Larsen, Persuading Sanity...


En fin, una placentera ocupación destinada a hacer más soportable la monótona existencia asilar, que para Kirkbride resultaba un tratamiento en si mismo. A partir de aquí queda a la consideración de cada cual otorgar las paternidades que desee entre Diamond y Kirkbride. Yo voto a favor del primero.



BIBLIOGRAFIA.


Imágenes tomadas de Pennsylvania Hospital Historic Collections, Philadelphia.



Burns, S.B. Early Medical Photography in America (1839-1883). V. Beginnings of psychiatric photography. New York State Journal of Medicine. Febrero, 1980: 270-282. Reimpreso en Burns, S.B. Early Medical Photography in America. The Burns Archive. New York, 1983.



Godbey, E. Picture me sane: photography and the magic lantern in a Nineteenth-Century asylum. American Studies. 2000; 41 (1): 31-69.



Haller, B. Larsen, R. Persuading Sanity: Magic Lantern Images and the Nineteenth-Century Moral Treatment in America. The Journal of American Culture. 2005; 28 (3): 259-272.



Hutchins, E.R. Kirkbride Insane Asylum. Boston Medical and Surgical Journal. April 26, 1866; 74 (13): 257-58.



Layne, G.S. Kirkbride-Langenheim Collaboration: Early Use of Photography in Psychiatric Treatment in Philadelphia. The Pennsylvania Magazine of History and Biography. 1981; 105 (2): 182-202.