lunes, 12 de octubre de 2009

90. Ocaso del manicomio de Jesús.

Seguimos en Valencia. De forma provisional, en 1867, los orates alojados en el hospital dels folls de Santa María del Inocents fueron trasladados a un ya para entonces viejo Convento de Jesús. Allí permanecieron provisionalmente durante más de cien años.

Finalmente, la institución se cerró en 1989, su estructura ya no resistía más y el peligro de hundimiento era evidente. Con su cierre se intentaba sepultar igualmente toda la serie de escándalos que el manicomio había protagonizado a lo largo de los años (ver entradas 34 y 88).

Aprovecharemos esta entrada, preparada también con ocasión del 600 aniversario de la fundación del primer manicomio valenciano y la celebración de las VIII Jornadas Autonómicas de la Asociación del País Valenciano de Salud Mental (AEN-PV): "Locura, Manicomio y Sociedad a lo Largo de Seis Siglos" (Valencia, 22, 23 y 24 de Octubre de 2009) para presentar dos series diferenciadas de fotografías.

La primera de ellas, desinteresada gentileza de José Vicente Rodríguez, fotógrafo del Archivo Histórico de la Diputación de Valencia, forma parte de un reportaje que retrata diversos momentos del devenir cotidiano en la institución poco antes de su cierre, así como su cerrojazo definitivo el 16 de junio de 1989.


Dormitorio de San Vicente.
Enfermería de hombres.
Patio general.
Patio de San Vicente.
Comedor del patio centro.
Costurero.
Dormitorio de mujeres.
Patio de Santa Ana.
El presidente de la Diputación clausurando el manicomio (16 junio de 1989). Lo que no se puede apreciar en la foto, y que alguien me cuenta, es que la llave retratada ni abría ni cerraba esa puerta. Nadie encontró el instrumento original y, para "la foto", tuvo que recurrirse a un sucedaneo que se buscó por ahí.


La segunda serie sigue a continuación, fue realizada después del cierre definitivo de la institución por Carlos Heimann. Cuando me las envió me comentaba: “Al manejarlas me ha venido a la memoria cuando las tomé. Había prisas e iba acompañado y sin tiempo ni tranquilidad para detenerme para buscar perspectivas fotográficamente más interesantes. Mirándolas ahora de nuevo pienso en esa oportunidad fotográfica perdida, algo por otro lado consustancial con la afición”. Estoy seguro de que aparte de lo que pudiera haberse hecho entonces, lo que permanece resulta de un innegable interés.

No se si cuando Carlos tomó estas fotos era totalmente consciente de la importancia que tendrían este tipo de imágenes como testigos de un momento histórico. Lo que si creo es que lo que no pudo aventurar es que, con el paso de los años, junto al declive y abandono generalizado de las macroinstalaciones industriales e institucionales, se generaría toda una corriente fotográfica, principalmente sostenida por aficionados amateurs, dedicada a la inmortalización de pabellones abandonados y derruidos. En el caso de las enormes e inquietantes instituciones frenopáticas, el plus de morbo y pesadillas imaginadas que pueblan sus celdas y destartalados corredores parece que hacen estas visitas aún más memorables, no pasando tampoco desapercibida su potencialidad para grupos aficionados a los juegos y literatura de terror.


Fachada.
Fachada.
Entrada a un patio.
Patio.
Patio.
Vista de un patio.
Patio.
Uno de los patios.
Patio desde el interior.
Pabellón.
Entrada a pabellón.
Detalle de un pabellón.
Entrada a comedor.
Comedor.
Comedor.
Servicio.
Duchas.
Instalación para baños.
Sección para "distinguidos" (pacientes de pago con derecho a una habitación individual. Otros, que pagaban menos, dormían en los dormitorios comunes pero tenían alguna mejora en la alimentación).
Habitación para un "distinguido".
Habitación de un "distinguido".
Iglesia desde un dormitorio.
Habitaciones de aislamiento en los dormitorios.
Pabellón de niños.
Celda de aislamiento del patio.
Celda de aislamiento del patio.
Tejado de celdas de aislamiento.


Es posible que más adelante dedique una entrada específica a esta corriente de fotografías de instituciones abandonadas, mientras tanto y como botón de muestra en la bibliografía incluyo algunas publicaciones y enlaces relacionados. Para cualquier persona interesada será relativamente fácil encontrar muchas colecciones más en Internet.


BIBLIOGRAFIA.



Livianos, L. Císcar, C. García, A. Heimann, C. Luengo, M.A. Tropé H. El manicomio de Valencia del siglo XV al XX. Ajuntament de Valencia, 2006.








Gray, J. Gerrity, M. Abandoned Asylums of New England. A photographic journey. Uni Graphic. Woburn, 2003.










Skrdla, H. Ghostly Ruins. Americas´s forgotten architecture. Princeton Architectural Press. New York, 2006. Algunas de sus imágenes (incluidas 5 del Hospital de Danvers, cerrado en 1990) pueden verse aquí.









Gethard, C. Insane adventures inside New York´s abandoned asylums and hospitals. En Weird New York. Sterling Publishing. Co. New York, 2005: 243-259.









Los lugares olvidados. Accesible en http://loslugaresolvidados.blogspot.com

Y me quedé esperando al tren... Lugares abandonados y sus historias. Accesible en http://esperandoaltren.blogspot.com

Opacity. Urban ruins. Accesible en http://www.opacity.us

Forgotten Photography. Accesible en www.forgottenphotography.com

Asylums for the insane. Accesible en http://www.flickr.com/groups/asylums/pool

Hospital Psiquiátrico en foro sobre juegos de supervivencia y horror. Accesible en http://www.todojuegos.com/foros/hospital-psiquiatrico-t35791.html





8 comentarios:

Anónimo dijo...

Una entrada especialmente fascinante, quizá más todavía al conocer los escenarios. Las fotografías de las ruinas son antológicas, tomo nota de esta variante temática porque resulta especialmente sugestiva.
Como siempre, gracias por tu trabajo.

Anónimo dijo...

¡Qué imágenes! Tanto las del manicomio en actividad, tiernas y tétricas a la vez, como esas otras de las ruinas, perfectas en su sobriedad. Enhorabuena por esta entrada (y por todas las demás).
Andrés Porcel

Exilio Ausente dijo...

Hola... he dado con el blog buscando algunas imágenes relacionadas con el tema para ilustrar un minirelato que he posteado en mi blog...

He tomado dos de ellas, espero que no sea material con copyrigth o parecido. Si fuera el caso pues las eliminaría inmediatamente...

Por otra parte, el blog me gusta y tal vez regrese por acá para ver este trabajo, especialmente porque detrás de él hay una investigación bibliográfica.

oscarmar dijo...

Gracias "Exilio ausente".
Estaré atento a leer ese cuento que nos anuncias.

Un saludo.

Oscar Molto Egea dijo...

Muchas gracias por el blog me está resultando muy interesante. Os escribo administradores y/o alguno de los lectores/as para preguntaros si conocéis de la existencia de registros escritos (diarios, cartas,etc...) de pacientes que hayan pasado por el manicomio de Jesús desde sus orígenes hasta su cierre en 1989? agradecería a cualquier persona que tuviera información al respecto se dirigiera o bien aquí o en mi correo personal hombrepera@hotmail.com estoy llevando a cabo una investigación desde la Universidad de Barcelona y cualquier ayuda seria muy útil Gracias de nuveo a los administradores Oscar Molto Egea

Carlos Heimann dijo...

Por alusión y con “algo” de retraso, respondo a Oscar Martínez que se preguntaba si yo era consciente en el momento de tomar las fotos de su valor como testimonio histórico. No, no lo fui entonces, eso llegó más tarde cuando tras el paso de las excavadoras donde estaban los edificios ahora hay un parque.

Carlos Heimann dijo...

Respondiendo a Oscar Moltó. Del período 1900-1936, que es el que estudié, no hallé ningún escrito de pacientes. Quienes quizá podrían proporcionar alguna pista sobre algo que se haya podido conservar de después son quienes estudiaron el período previo al cierre como Miguel Ángel Luengo López y Cándido Polo Griñán.

Oscar Molto Egea dijo...

Muchas gracias por la respuesta Carlos Heimann ,y muy interesantes las fotos para ponerle imágenes a todo lo que contáis en el libro. Saludos