lunes, 19 de enero de 2009

35. Peor que perros. España, 1970s.

En esta ocasión me toca escribir de algo que, por su cercanía geográfica y afectiva, reviste para mi un especial significado. Me refiero a la crisis vivida en la psiquiatría vizcaína a finales de los años 70s, de la que puedo presentar ahora algunas imágenes gracias a Juan Medrano y J.A. Martín Zurimendi, que en su día hicieron llegar a mis manos los documentos que reproduzco.

Como en todo su alrededor, la situación asistencial en Vizcaya a finales de los años 70 era muy deficitaria y con importantes limitaciones, tanto en el ámbito estructural como de personal. La insatisfacción laboral crecía en la misma medida que los profesionales se abrían a las nuevas corrientes desintitucionalizadoras y de tratamiento que se extendían a lo largo de occidente.

La prensa resumía así el problema: “Cerca de 800 seres humanos, recluidos en nauseabundas celdas y adormilados por efecto de los narcóticos, esperan la llegada de la muerte en los sanatorios vizcaínos. Pero nuevos niños nacen con irregularidades mentales y Vizcaya no está preparada para recibirles”.

En 1977 se desató la crisis. Personal sanitario del Hospital psiquiátrico de Zaldibar solicitó a la Diputación el cese de la superiora de las religiosas que actuaba como Jefe de Personal. La respuesta consistió en el despido de uno de los médicos, inhabilitación a otros tres para el ascenso en tres años, suspensión de empleo y sueldo por dos meses a una asistente social y de la séptima parte del sueldo al resto de los firmantes. Fue el detonante para que 15 médicos internos de los tres hospitales psiquiátricos de la provincia y uno procedente de la práctica privada se encerraran en el Colegio de Médicos (que defendía su postura, a la vez que denunciaba el riesgo de prescindir del estamento MIR en los hospitales psiquiátricos). Se siguieron nuevos despidos, reforzándose el encierro y enrareciéndose aún más el ambiente laboral, para finalmente salir un nutrido grupo de médicos de diferentes especialidades en manifestación por Bilbao.


Diario Deia, portada y página 7. Este documento presenta una curiosidad añadida: el Deia no salió oficialmente a la calle hasta el 8 de junio, siendo el ejemplar posiblemente una prueba previa en la que las propias fechas de su cabecera (28 abril 1977) y las de las páginas interiores (28 mayo 1977) no coinciden.

Fruto de las negociaciones que siguieron, los Presidentes de la Diputación y del Colegio de Médicos iniciaron una serie de visitas de inspección a los tres hospitales psiquiátricos para observar las posibles deficiencias estructurales y asistenciales denunciadas y de las que la prensa se hizo eco, pudiendo consultarse un resumen que ya hice de todo ello aquí.

La vergonzosa situación en la que se encontraban nuestros hospitales motivó un impactante artículo en Punto y Hora titulado: “Peor que perros”, donde junto a un acompañamiento gráfico realizado en el psiquiátrico de Bermeo, se describían las penurias materiales y limitaciones asistenciales de los tres psiquiátricos vizcaínos de la época y los 800 enfermos acogidos en ellos. Además de retratarse las graves deficiencias observadas que, en palabras poco originales de un político de la época, asemejaban a aquellas encontradas en Auschwitz, el artículo señalaba además las grandes diferencias observables con otras instituciones europeas, ya inmersas en diferentes procesos de reforma, apuntando de esta manera hacia los necesarios cambios que habrían de sobrevenir en años posteriores.

"Si usted enloquece en Vizcaya y no tiene la fortuna de poder ingresar en una clínica mental privada y pagar sus altos honorarios, usted y su enfermedad irán a parar a los manicomios de Bermeo, Zaldibar o Zamudio. En este caso, sentimos tener que informarle de que sus perspectivas de recuperación y vuelta al mundo de los 'normales' serán mínimas".



"Trabajo de 'rehabilitación'".

"Este dormitorio cobija a 50 deshauciados. También se utiliza como celda de castigo".

"Las bañeras usadas para poner a remojo los garbanzos".

"Humedad".


Consultar, AQUI, el esquema-índice de las entregas que componen la serie completa de "fotografía denuncia" en psiquifotos.



BIBLIOGRAFIA



Anónimo. En el psiquiátrico de Bermeo, peor que perros. Punto y Hora. 16-22 junio, 1977. p. 12-16. Accesible aquí

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo he estado en basurto zamudio y zaldibar . Es lo peor que he conocido. En basurto te torturan de una manera humillante, te atan a una cama una semana sin soltarte sin motivo alguno. Sales muy tocado de basurto, con mucho odio y rencor. De hecho me cambiado el empadronamiento para que no me lleven mas. No se que haría si me vuelven a llevar. Los celadores te pegan te insultan te amenazan. Si no comes te atan si te besas con alguien te atan.No puedes meterte a lacamancuando quieras. Te medican con medicaciones como el halopeeisol, que a mi me daban efecto extrapiramodales en los que torcía tanto la cabeza que podría
Haberme roto el cuello.los ojos
Se te ponen mirando hacianarriba sin control. Se te desencaja la mandíbula. Esto es cierto y eso que me daban akineton. Quien cono se va a curar con eso? Y yo me pregunto para que sirve la psiquiatría? En mi caso es la familia la que ordena mi
Ingreso. Eso de que un medico es el que dictamina tu ingreso es mentira es la familia. El medico no valora si estas bien o no. Le da igual lo que digas., pero si le presiona la familia te meten. Me hace gracia cuando dicen que es el medico el profesional en medicina el que lo valora eso es mentira. Así funciona la psiquiatría. Una cárcel de tortura legal donde nadie denuncia donde es un tema tabú. Evidentemente esas son las consecuencias directas de estar ahí. Pero las indirectas tampoco son mejores. Pierdes inteligencia brutalmente(claro para eso es la psiquiatría para que no des problemas,es decir ser un autómata baboso acojinado de la vida esa es la verdad. La psiquiatría no cura a las personas las destruye en muchos casos para siempre, una vez que entras repites.) además tu entorno de amigos te dan la espalda definitivamente y es muy difícil con la fama que consigues tener amigos. La familia lo cuenta a todo el mundo, así que tu circulo de amigos se cierra definitivamente. Según pasan lo anos y ingresos te vas deteriorando mas,hasta que llegas a la conclusión de que no quieren mas que llevarte a bermeo y olvidarse de ti. Espero que lo publiques

Oscar Martínez Azumendi dijo...

Hola Anónimo.

No es el objetivo del blog debatir en torno a la situación en general de la psiquiatría, pero sin duda que tu testimonio tiene su valor y por eso merece ser publicado. Veo que no tienes una opinión muy favorable de la psiquiatría, seguramente fundamentada en algunas experiencias que no han sido nada satisfactorias para ti.

Desafortunadamente a todos nos toca todavía un largo camino por recorrer. A los profesionales, teniendo más en cuenta el punto de vista de los pacientes y respetar muchas de sus decisiones. A los pacientes, entendiendo que los fármacos de los que disponemos no son perfectos pero si muy importantes para el control de la enfermedad, así como la necesidad de adaptarse a unas normas de conducta mínimas necesarias para garantizar la convivencia en caso de un ingreso. Mientras que las familias, posiblemente situadas en el medio y por ello no sin riesgo de entrar en conflicto, siguen siendo fundamentales e insustituibles en la mayor parte de los casos para el apoyo y mejor evolución de la enfermedad.

Dicho eso, ahí quedan entonces tus palabras para que sigamos reflexionando todos sobre ellas. Mientras tanto, ojala poco a poca las cosas vayan mejorando para ti, y para todos.

Irantzu dijo...

Unas fotos impresionantes... menos mal que el cambio está aquí.

Anónimo, siento lo que has sufrido... está claro que las medicaciones tienen que mejorar aún más y que sus efectos adversos son muy incómodos, aunque por suerte cada vez se pueden controlar mejor.

También está claro que la dignidad y el buen trato a una persona deben ser incondicionales, y aunque muchas de las cosas que cuentas yo no las he visto y se me hacen dificiles de imaginar hoy en día, no dudo que las hayas vivido como las cuentas.

Y veo evidente que hay que escuchar siempre a la persona, escuchar su historia y su estado, y cómo vive su propia situación... aunque también es verdad que por desgracia (y no digo que sea tu caso, que no sé cuál es), tratamos muchas veces con personas que han perdido el juicio de realidad, y por ello nos vemos obligados a buscar información fuera de esa persona. A veces las familias, a veces los amigos... que sufren la enfermedad mental de un ser querido (aunque ese sea otro tema). Y que sufren muchas veces teniendo que explicar su visión.

De todas formas, lo que más me ha llamado la atención son tus palabras de "una cárcel de tortura legal". El objetivo de la psiquiatría es el que los que la ejercemos humildemente vamos creando, y pienso que hoy en día esa afirmación está muy lejos de lo que veo yo todos los días.

He visto muchas personas salir de un ingreso mucho mejor de lo que entraron y agradecidas, tras un trato digno (como cualquier tiene no el derecho, sino el DEBER de recibir). Sin efectos secundarios de la medicación, animados, tranquilos, despiertos y conscientes, y más capaces (palabras de ellos, no mías) de vivir, más y mejor.

Ese es el objetivo de la psiquiatría que muchos intentamos afianzar. Que las personas tengan un sitio en el que pasar con apoyo, ayuda y dignidad una crisis para después poder volver a su vida diaria mejor que antes, más autónomos y capaces.

En fin, lo dicho, que siento mucho que hayas vivido todo lo que cuentas. Pero a la par me alegro de que lo que cuentas sea cada vez menos frecuente. Seguimos mejorando poco a poco, y necesitamos que gente como tú nos hable de estas vivencias.

Gracias,

Un saludo!