En estos días de tanto “esperanzador hito histórico” y “Obamanía”, viene a cuento lanzar una breve mirada al impacto que las actitudes racistas han tenido sobre la asistencia a la enfermedad mental. Para empezar propongo, al más puro estilo de nuestra infancia, lo siguiente: “¡Adivina, adivinanza! En los tiempos coloniales, en un manicomio ultramarino, ¿quién mandaba más: el loquero indígena o el orate blanco?"