lunes, 4 de junio de 2012

232. Retratos de psiquiprofesionales.

Durante todo este tiempo, en relación con nuestras queridas psiquifotos, venimos ocupándonos de un dilatado abanico de sujetos, temáticas y fines para el que fueron tomadas. Así, hemos ido conociendo desde la presentación de algunos cuadros clínicos a imágenes del ambiente imperante en diversas instituciones, desde la experimentación fotográfica como técnica de acceso al inconsciente a su utilización como estrategia ocupacional. Hoy dirigiremos nuestra atención a la congelación fotográfica de otros protagonistas de nuestra particular historia psiquifotera, los profesionales que han dedicado su existencia, con mejor o peor fortuna, al estudio de la mente y tratamiento de sus enfermedades.

Gracias a esas fotografías ahora somos capaces de poner cara real a psiquiatras ilustres y otros mitos de la psiquiatría y ciencias afines del último par de siglos. Resulta obvio, ¿no?, pero no por ello podíamos esquivar una entrada en el blog con este tema. El de las psiquifotos de los propios profesionales, más o menos famosos, con las que biografías y libros de historia iluminan sus páginas, permitiéndonos al común de los mortales hacernos una idea del aspecto de nuestros ídolos y villanos, a veces para bien y otras no tanto.

Como no es cuestión de montar ahora una interminable y aburrida galería de personajes ilustres, y como dicen que de muestra sirve un botón, pues nos conformaremos como ejemplo con el retrato de uno de los iconos del pensamiento psiquiátrico que más ha influido no solo en nuestra práctica asistencial, sino en toda la cultura occidental. Estoy hablando de Sigmund Freud, de quien existe una extensa iconografía, tanto de estudiados retratos posados en estudio como otra infinidad de instantáneas personales y familiares, públicas y privadas. Muchas de ellas fácilmente disponibles para curiosos en el archivo fotográfico del Museo Freud de Londres.

Pero no me inspiraré en esos archivos para la entrada de hoy, aunque también tome prestada alguna de sus imágenes. Por el contrario, qué mejor cosa que utilizar una de mi propia colección, en este caso un retrato de estudio, de un Freud ya casi octogenario, en una algo sobada copia en papel de 19,5 x 24 cm. Peleé por ella, no denodadamente la verdad, en una de esas subastas interneteras y al final me la llevé por 50 dólares, lo que no sé si es mucho o poco, pero que en cualquier caso consideré adecuado para saciar mi interés mitómano. Luego, había que añadir otros 2,99 $ de gastos de envío, que eso sí resulta apañado considerando además la bolsita de plástico y los cartones que la protegían. Pensándolo bien, un precio final bien ajustado si fuera verdad eso que dicen algunos acerca de la capacidad que tienen las fotografías de atrapar el espíritu del retratado. Y aunque me temo que a mí ya me llega un poco tarde para hacer carrera con esas inspiraciones, al menos amortizo algo el gasto al darme pie a la entrada.

El retrato original, un estudiado y elegante busto de perfil, según su ficha museística fue tomada por Willinger en 1935. Sin embargo, la copia que yo conseguí tiene algunas particularidades que me hacen apreciarla un poquito más, precisamente por diferente. Por una parte, se trata de una imagen retocada, ¡en tiempos previos al photoshop!, como se aprecia fácilmente al comparar la imagen original, que tomo del Museo Freud, con la mía. En esta se observa que se han eliminado las sombras del fondo a la vez que se ha tenido que retocar todo el perfil del retrato, sobre todo el borde posterior de la cabeza, cuello y parte anterior y posterior del traje.

La foto original. Foto © Museo Freud.

La foto retocada de mi colección.

Pero sobre todo, lo que más me gusta de mi manoseada foto, es que al darle la vuelta, un gesto imposible con los más asépticos formatos digitales actuales, nos encontramos con una cantidad de marcas y anotaciones que nos hablan no de la historia de nuestro admirado Freud, sino de su más humilde representación en papel que un buen día del siglo XXI acabó subastada en Internet.

El reverso de mi foto.

Por una parte, arriba a la derecha, en letras rojas mayúsculas sin duda pensadas para llamar la atención, se nos avisa “DECEASED”, es decir que el personaje ha fallecido ya en algún momento de la vida de nuestra fotografía. Freud falleció el 23 de septiembre de 1939, relativamente poco después de cuando se tomó la foto y pasó al archivo de la agencia de noticias que la comercializaba. De otras anotaciones, colegimos que en un principio, la imagen de la Associated Press Photo, se pensó serviría para ilustrar la noticia del entonces próximo 80 cumpleaños de Don Segismundo, el 6 de mayo de 1936. Leemos en tipos mecanográficos de época: “Freud se acerca a su 80 hito. (NY) Viena, 9 de abril. El Dr. Sigmund Freud, el mundialmente famoso psicoanalista y pionero en la racionalización de los sueños, celebrará su 80 cumpleaños el6 de mayo. Esta reciente fotografía le muestra con el pelo blanco y cansado por los años”.

Pero también podemos comprobar que luego también ilustró otro tipo de noticias relacionadas con Freud y el psicoanálisis (¿y quizás algo que ver con los judíos?), tal y como inferimos del pequeño recorte de periódico también adherido en el reverso: SIGMUND FREUD. “La principal tarea de la civilización, su autentica razón de ser, es defendernos frente a la naturaleza”. Y si hacemos caso de las fechas impresas al azar por todo el reverso, la imagen se mantuvo en los archivos del SUN (posiblemente el Chicago Sun-Times) durante décadas, siendo probablemente reproducida en varias ocasiones al menos en los años 80 y 90 del siglo pasado.

Desconozco cualquier otra cosa del retrato ni si fue utilizado con profusión o no en otros medios, en cualquier caso ahí queda como ejemplo de ese particular tipo de presumidas psiquifotos de mis colegas profesionales. Y no aprovecho para colar la mía de rondón para que no se diga…


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La serie completa relacionada con los "psiquirretratos":

232. Retratos de psiquiprofesionales.
244. Psiquirretratos coleccionables.
245. Psiquirretratos autografiados.
246. Anónimas psiquifotos muy personales.
247. "Cada una de estas caras representa una medicina de la locura".

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Descargo de responsabilidad: He utilizado las imágenes sin ánimo de lucro, con un objetivo de investigación y estudio, en el marco del principio de uso razonable - sin embargo, estoy dispuesto a retirarlas en caso de cualquier infracción de las leyes de copyright.

Disclaimer: I have used the images in a non for profit, scholarly interest, under the fair use principle - however, I am willing to remove them if there is any infringement of copyright laws.

2 comentarios:

Maia dijo...

Me encantó esta entrada. No solamente porque nos hablas de la Historia de una foto (en lo personal los reversos me parecen a veces mucho más interesantes que las fotos en sí), sino porque también nos hablas un poquito de quien dirige este blog con tanto afecto y dedicación.
Un saludo muy cordial.

Oscar Martínez Azumendi dijo...

Gracias Maia. La verdad es que resulta bien curioso hablar de la foto y no del fotografiado :-)