sábado, 28 de febrero de 2015

290. "Morire di Classe" revisitado.

Esta pasada semana, un doblemente colega por psiquiatra y por bloguero (interesado en la llamada psiquiatría evolucionista) me ponía sobre aviso ante la reciente publicación de un artículo en la revista History of Psychiatry y cuyo título suponía sería de mi interés. Y no se equivocaba, dicho título aludía a la relación entre fotografía y psiquiatría radical en la Italia de los 60, a propósito de un libro de fotografías publicado en aquellos años.

No perdí el tiempo para solicitar una copia del artículo a través del servicio de biblioteca de la Red de Salud Mental donde trabajo y que María, nuestra eficaz bibliotecaria, me hizo llegar ayer mismo para que pudiera entretenerme durante la tarde. La suerte ha querido además que, a pesar de que la revista es solo accesible a suscriptores, por el motivo que fuera el artículo está inesperadamente accesible a cualquier visitante, lo que sin duda será muy bien recibido por más de un psiquifotero de pro.

“History of Psychiatry” es una de las revistas académicas más prestigiosas y referente en el ámbito del estudio histórico de la especialidad. El autor del artículo, John Foot, es profesor de Historia Moderna de Italia en la Universidad de Bristol, desde donde se ha interesado en el movimiento de reforma psiquiátrica que llevó al cierre de los hospitales psiquiátricos en Italia, con especial interés en las aportaciones del matrimonio Basaglia.

El artículo rememora la situación de efervescencia ideológica y política en Italia que, durante los años 60, permitió el proceso de cambio y mejora institucional que culminó en 1978 con la promulgación de la Ley 180 dirigida al cierre de sus manicomios. Para seguidamente contextualizar en ese ambiente la publicación en 1969, por el matrimonio Basaglia, de un visualmente impactante libro titulado “Morire di classe”, con imágenes de los fotógrafos Carla Cerati y Gianni Berengo Gardin tomadas en diferentes instituciones psiquiátricas junto a cortos textos de diversas procedencias.

El libro estudiado, convertido ahora en objeto de coleccionista si no de culto, fue uno de los primeros del que nos ocupamos hace ya tiempo en una de aquellas inaugurales entradas de psiquifotos. Para quien no tenga la oportunidad de poder ojearlo en papel, una versión digital del mismo (sin portadas y con el añadido de dos nuevos textos introductorios).

La lectura del artículo me ha resultado especialmente interesante, no solo por la evocación de una obra que conservo como una de las más importantes desde el punto histórico de mi colección, sino porque me ha dado la oportunidad de conocer algunos aspectos de la misma desconocidos por mi hasta ahora y que quiero resaltar e incluso corregir de aquella primera entrada psiquifotera a la que hago referencia arriba. Entonces yo escribía: “Son difíciles de olvidar las imágenes de la detención pública y sujeción de un enfermo, así como las interrogadoras miradas de los rapados personajes, aislados en si mismos, de Gianni Berengo Gardin, o las dramáticas figuras de las mujeres contenidas en ásperas camisolas de lona sin mangas, así como la desolación de la consumida figura que sujeta su desnuda y abatida cabeza retratada por Carla Cerati.” Y va ahora y me entero, gracias al artículo de Jhon Foot, que aquellas imágenes de la detención y sujeción pública de un enfermo a las que aludía, no son realmente lo que parece, sino una histriónica manifestación de enfermeros por las calles de Parma reclamando sus derechos laborales. Una confusión que no me consuela compartir con al parecer un gran número de personas que también la sufrieron, y que desde aquí aprovecho para pedir disculpas si contribuí a propagar en mi inocente interpretación. En mi defensa alegaré que en ningún lugar de la publicación original se aclara el origen teatralizado de ese par de imágenes, si bien contempladas ahora desde esa perspectiva quizás se explica mejor la sensación de irreal extrañeza que despertaban en mi.

El artículo al que hoy aludimos nos habla también de la diferente rememoración que hacen los dos fotógrafos, principales artífices del trabajo, del origen y circunstancias que rodearon al libro y su protagonismo, confrontándonos con la dificultad inherente a la reconstrucción histórica basada únicamente en la memoria e interpretación personal incluso de sus actores más directos, pero eso son cosas que supongo los historiadores conocen bien.

En relación con el libro, Foot lo considera como un vanguardista objeto de diseño para su época, de potentes connotaciones políticas y sociológicas, un hito no solo en la historia del movimiento de reforma psiquiátrica sino incluso en la historia editorial en general. Otra de las consideraciones que el autor hace es en relación a la dignidad y derecho a la intimidad de los pacientes retratados, que al parecer en algún momento fueron consultados para pedir su autorización (algo que parece obvio no tuvo que hacerse al menos para algunas de las imágenes reproducidas). El tema del derecho a la intimidad es sin lugar a dudas uno de los principales aspectos a considerar y que nos viene a la mente cuando hablamos de la relación entre fotografía y psiquiatría y al que también dedicamos al menos una entrada en el blog. No vamos a volver sobre ello, aunque sí señalar que para oponerse a la realización del reportaje que nos ocupa en algunos lugares no fueron solo las autoridades administrativas quienes impidieron la entrada a los fotógrafos, sino incluso algunos enfermeros contrarios a la reforma que intentaron confiscar los negativos.

Mostrándose aparentemente crítico con algunos aspectos de “Morire de classe”, Foot señala que las imágenes incluidas mostraban de Gorizia (el hospital donde Basaglia estaba realizando importantes reformas) una realidad manicomial ya pasada más que la contemporánea en 1968 donde ya se desarrollaban diferentes actividades terapéuticas y de organización y dignificación de la vida institucional, utilizando así las más duras y sórdidas imágenes con fines específicamente propagandísticos afines a los objetivos de Basaglia. Desde mi punto de vista, resulta obvio que esto es así sin desmerecer en absoluto el valor de la valiente publicación, ya que difícilmente podría ser de otra forma siendo el objetivo la denuncia directa de las terribles condiciones en las que muchos pacientes (allí y sobre todo en el resto de hospitales) se encontraban. Es el tipo de fotos que en el blog etiquetamos bajo el epígrafe número 13 correspondiente a la “fotografía denuncia”, reservando el número 14 para la que en contraposición dimos en llamar “fotografía testimonio” y que también Basaglia y los psiquiatras italianos supieron explotar con maestría cuando lo vieron adecuado.

“Morire di classe” se ha considerado un libro fundamental a la hora de entender y contextualizar el movimiento antiinstitucional italiano, con una gran influencia sobre la opinión pública que se vio de esta forma confrontada y sin escapatoria posible frente a la inhumana situación de los enfermos mentales institucionalizados. Una reputación ante la que, en opinión del autor del artículo del que hablamos, no dispondríamos sin embargo de evidencia suficiente como para defender con rotundidad. Opinión a la que sigue otra aseveración con la que personalmente no puedo estar de acuerdo, cuando el articulista afirma que ese tipo de imágenes raramente habían sido vistas anteriormente.

Sin entrar a discutir el mayor o menor papel que las imágenes del libro jugaron como catalizador de los objetivos reformistas, algo que sí considero tuvo que ser importante, la utilización de imágenes fotográficas en diferentes publicaciones como revistas y libros, muchas de ellas robadas subrepticiamente a escondidas de la institución, había sido una eficaz práctica ya ensayada en décadas anteriores en otros lugares del mundo. Escandalosas imágenes que igualmente son consideradas ahora como fundamentales a la hora de entender los logros (o al menos su precipitación) de muchas reformas institucionales y legislativas.

Como digo, las imágenes institucionales publicadas en diversos medios con carácter de denuncia y reclamando cambios asistenciales ya se habían utilizado desde muchas décadas antes. Ya hace un siglo que Rodríguez Lafora utilizó algunas imágenes para denunciar la triste situación en la que se encontraban los asilados psiquiátricos en España, en un artículo que generó un gran revuelo en su época, aunque desafortunadamente escasos cambios si alguno. Otro resultado tuvieron las imágenes tomadas a escondidas en algunos hospitales norteamericanos por los objetores de conciencia en tiempos de la II Guerra Mundial, publicados primero por la revista Life (1946) y a las que siguieron libros, también icónicos en la actualidad, como “Out of Sight. Out of Mind” (1947) y “The shame of the States” (1948), algunas de ellas directa y gráficamente relacionadas con los cambios observables en las mismas instituciones poco tiempo después. En la década siguiente, tenemos alguna otra experiencia más cercana en Francia, donde Charbonnier publicó un reportaje en la revista Réalités (1955) y que solo recientemente hemos podido conocer más en extenso.

Pero para ir acabando y no extenderme más, aquí dejo un enlace a una ya lejana entrada donde hablaba de Fotografía denuncia en prensa y publicaciones periódicas, con algunos ejemplos organizados cronológicamente de ese tipo de reportajes para quien quiera profundizar en el tema.

Yo, mientras tanto, me dedicaré a salsear entre la interesante bibliografía propuesta por Jhon Foot, entre la que ya he subrayado alguna referencia con pinta más que imprescindible.



BIBLIOGRAFIA.


Basaglia, F. Basaglia Ongaro, F. (Ed.). Morire di classe. La condicione manicomiale fotografata a cura di Carla Cerati e Gianni Berengo Gardin. Einaudi (serie politica, nº 10). Turín, 1969. Existe una versión digital del libro (sin portadas y con el añadido de dos nuevos textos introductorios), accesible aquí.



Basaglia Ongaro, F. Per non dimenticare. 1968 La realtá manicomiale di "Morire di classe". Gruppo Abele. Turín, 1998.








Foot, J. Photography and radical psychiatry in Italy in the 1960s. The case of the photobook Morire di Classe (1969). History of Psychiatry March 2015 26: 19-35. Accesible aquí.





Martínez Azumendi, O. Periodistas y reporteros gráficos como agentes de cambio en psiquiatría. Imágenes-denuncia para el recuerdo. Revista de la Asociación Española de neuropsiquiatría, Vol. XXV, nº 96, Octubre/Diciembre 2005, páginas 9-28. Accesible aquí.





Martínez Azumendi, O. Serrulla Vangeneberg, L. Siglo y medio de psiquiatría a través de la fotografía italiana. Frenia. 2008. VIII: 183-206. Accesible aquí.








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